Disfrutar abrió en Barcelona a finales de 2014 como el segundo proyecto propio de Oriol Castro, Eduard Xatruch y Mateu Casañas, los tres cocineros formados en elBulli que ya habían puesto en marcha Compartir, en Cadaqués. Visitamos el restaurante pocos meses después de su apertura y la impresión fue inmejorable: cocina técnica, servicio a la altura y una puesta en escena cuidada hasta el último detalle.
El local está en el carrer de Villarroel, cerca del Hospital Clínic y del mercado del Ninot. La propuesta se articula en torno a menús degustación —sin carta—, con platos que combinan precisión técnica y un fuerte componente lúdico. De aquella comida recordamos especialmente las olivas, el polvorón de tomate con caviar de aceite de arbequina, la yema de huevo crujiente con gelée de setas, el salmonete y, entre los postres, un trampantojo de pimientos de chocolate con aceite y sal. Sus macarrones a la carbonara, servidos con una escenografía propia, se convirtieron pronto en uno de sus platos emblemáticos.
Ya entonces apostábamos por que el restaurante conseguiría una estrella Michelin en poco tiempo. La trayectoria posterior superó con creces esa previsión: Disfrutar se ha consolidado como uno de los restaurantes más laureados de Europa y hoy es una de las mesas más difíciles de reservar de Barcelona. Conviene anticiparse bastante y hacerlo a través de su web oficial.
Vigencia: las impresiones y los precios descritos corresponden a una visita de 2015; los menús, contenidos y tarifas han cambiado sustancialmente desde entonces. Consulta la web oficial para la oferta actual.
