En marzo de 2015 nos desplazamos hasta Girona para asistir a un showcooking con Víctor Trochi, entonces chef del restaurante Les Magnòlies, en un formato que combinaba cocina en directo, alta gastronomía y un emplazamiento singular. La cita tuvo lugar en el Vol Espai Gastronòmic, un espacio situado en el centro de la ciudad y suspendido sobre el río Onyar, con vistas al casco antiguo gerundense.
La gracia del sitio era la ausencia de separación entre cocina y sala: se podía acercarse a los cocineros y preguntarles directamente qué estaban preparando y cómo, algo poco habitual y que convertía la comida en una experiencia participativa. Nos juntamos una veintena de comensales llegados de distintos puntos de Cataluña.
El menú fue largo y bien construido. Entre los snacks destacaron el conjunto llamado «fondo marino», el pescado azul con aguacate y el erizo de mar. Siguieron varias tapas —calçot con romesco y polvo ahumado, cigala en escabeche, sardina ahumada con crema de frutos secos y helado de curry, alcachofas con pulpitos y guiso de butifarra— y después los platos principales: bacalao con judías del ganxet y sobrasada, ostra frita con bechamel de ceps, tallarines de vieira, pescado de la lonja de Blanes y varias propuestas cárnicas presentadas en clave de bocadillo. Los postres jugaron con el trampantojo, con un gin-tonic cítrico granizado y un «espárrago» de chocolate blanco. El maridaje corrió a cargo de vinos del Empordà.
Vigencia: esta crónica corresponde a un evento puntual celebrado en marzo de 2015 y no a una oferta disponible actualmente. Les Magnòlies continúa en activo en Arbúcies (La Selva), donde mantiene su actividad de restaurante y catering para bodas y eventos.
