Aviso de vigencia — contenido histórico: esta reseña corresponde a una comida anterior a 2013. El Restaurant Sant Pau de Sant Pol de Mar cerró en 2018, por decisión de Carme Ruscalleda, después de 30 años y con tres estrellas Michelin. La sede de Tokio cerró el 2 de septiembre de 2023. El texto se conserva como memoria de una de las grandes mesas europeas.

Fuimos con expectativas altísimas y no nos defraudó. El Sant Pau ocupaba una casa antigua en el centro de Sant Pol de Mar, amplia y acogedora, con un jardín y el mar de fondo: un emplazamiento que invitaba por sí mismo a la calma.

La cocina de Carme Ruscalleda se definía como inspirada en el paisaje y las tradiciones gastronómicas de Cataluña. Para nosotros cada plato era un trazo mediterráneo, con producto de proximidad y una influencia nipona que la casa cultivó durante años. Hicimos el menú de otoño, con destellos peruanos que remitían al universo de Pakta.

Primera recomendación: ir con apetito real. Aunque sea degustación, son muchos platos, y al final llegan dos o tres postres más los petits fours. De los aperitivos recordamos el brou d’inici y las vieiras con huevas de pez volador y miso. Entre los principales brillaron los langostinos con tomate y fresas y el calamar; en el dulce, el beso de almendras tiernas y, sin discusión, los petits fours.

La bodega estaba dirigida por el sumiller Joan Lluís Gómez, con una selección minuciosa de vinos catalanes e internacionales; nos dejamos aconsejar y acompañamos la comida con un Finca Villacreces. El servicio fue impecable y, al terminar, la propia Carme Ruscalleda se acercó a las mesas para preguntar.

Era de esos restaurantes obligatorios. Quien quiera seguir el rastro de esta cocina puede hacerlo en Moments, en el Mandarin Oriental de Barcelona, con su hijo Raül Balam.