Hay un secreto poco confesado en la alta cocina: buena parte del efecto que produce un plato bien presentado no está en la comida, sino en la pieza de porcelana que la sostiene. Si uno da la vuelta a las vajillas de algunos de los restaurantes más reconocidos de Catalunya, es muy probable que encuentre el mismo sello: Pordamsa.
La empresa fabrica porcelana desde La Bisbal d’Empordà, capital ceramista del Baix Empordà, cuya identidad industrial ha girado durante siglos en torno al barro y el horno. Cuando la visitamos acumulaba más de treinta y cinco años de oficio y una reputación internacional construida sobre un diseño moderno y funcional a precios razonables.
Nos recibió Manel, entonces jefe de ventas, que nos dedicó más de dos horas entre tienda y fábrica. La intención de los fundadores fue crear una porcelana de calidad, y por eso trabajaban con materias primas de algunos de los mejores yacimientos del mundo. Después vino el recorrido por el proceso, que explicamos en detalle en nuestro artículo sobre qué es la porcelana y cómo se fabrica.
Su trayectoria es también un mapa de cómo ha cambiado el sector: los inicios se centraron en objetos de decoración y regalo y, con los años, el foco se desplazó hacia la hostelería, justo cuando la cocina de vanguardia empezaba a exigir soportes que formaran parte del discurso del plato.
Lo más estimulante fue el área de innovación. Allí se entiende que una vajilla profesional es un problema de ingeniería tanto como de estética: resistencia al uso intensivo, apilabilidad y comportamiento térmico, sin renunciar a una línea capaz de sostener la mirada.
Nota de vigencia: la visita que originó este artículo se realizó en 2013. Pordamsa sigue en activo en La Bisbal d’Empordà (Girona); conviene confirmar horarios de tienda y condiciones de visita en su web antes de desplazarse.
