Un paraíso para los gourmets. Lo malo de septiembre es que se acabaron las vacaciones; lo bueno son los puentes y festivos, que solemos aprovechar para escaparnos a ver ciudades europeas. Nuestra última «víctima»: Berlín.

KaDeWe (Kaufhaus des Westens, «los almacenes del Oeste») es como se conoce a los mayores grandes almacenes de Europa continental. Ocupan un precioso edificio en el entorno de Kurfürstendamm, algo así como la Quinta Avenida berlinesa, y parecen invitar a entrar en un mundo de lujo y delicatessen que no deja indiferente a nadie. Podrá gustarte o no este tipo de compras, pero el edificio en sí es espectacular y, aunque solo sea por verlo, merece muchísimo la pena.

Con más de un siglo de historia —abrió en 1907— y unos 60.000 m² de superficie, estos almacenes siguen en plena forma. La prueba es su espectacular planta de alimentación, donde cualquier amante de la buena comida y bebida podría pasarse el día entero descubriendo productos nuevos e incluso probándolos en alguno de los pequeños restaurantes y barras que se reparten por el espacio. Y siendo Berlín, la cantidad y variedad de salchichas no podía ser menor: demencial.

Allí se encuentran centenares de variedades de pan, más de un millar de tipos de queso, un despliegue enorme de embutidos alemanes y miles de referencias de vino. Sin olvidar la pastelería: con pasar por delante se te puede disparar el azúcar.

No dejéis de subir al Winter Garten de la planta superior, donde además hay varios restaurantes de muy buena calidad y una perspectiva privilegiada de la ciudad.

Nota de vigencia: KaDeWe sigue abierto, pero el edificio ha vivido una profunda reforma por plantas en los últimos años, así que la distribución concreta de la sección gourmet y de los restaurantes puede haber cambiado respecto a nuestra visita. Conviene consultar la web antes de ir.